Y después…

El miedo estubo ahí, preguntando que vendría después.

Más angustiada por ellos que por mi

Y hoy que todo ha pasado, el inquilino indeseado dejó su huella sobre mi.

Me duelen los dedos más de lo que me gustaría admitir. Y descubro que ahí, en el fondo de mis pensamientos, el temor se quedó a vivir.

Secuelas, secuelas….

Cómo podré salir???….